Soy Iván Rivera, PMP
Soy fan de Starwars, disfruto la Ciencia Ficción y escribo sobre gestión de proyectos (o lo que se me ocurra). Puedes leer un poco sobre mi formación aquí.
Si bien parece claro que el aumento en el trabajo remoto es la consecuencia más importante que se verá en el ámbito de la Administración de Proyectos después de la pandemia de COVID-19, esta tiene algunas consideraciones.
A continuación algunos aspectos importantes que puedo remarcar a partir de algunos artículos (este, este, este y este).
1. Trabajo remoto.
Una primera consecuencia del trabajo remoto son los beneficios para el empleado: menos inversión de tiempo y dinero en transporte, lo que también se traduce en beneficios financieros: ahorros en viajes diarios, comidas de oficina y otros gastos varios.
Luego tenemos los beneficios para la empresa, empezando por menos costos indirectos (renta, luz, agua, teléfono). También hay reducción del gasto en tecnología en el sitio.
Solo no hay que olvidar que una cierta cantidad de empleados preferirán no trabajar desde casa, ya sea debido a las diversas distracciones en su casa o su preferencia de ir a un espacio de trabajo físico. Esto requeriría que las empresas introduzcan políticas de trabajo remoto adecuadas para garantizar una cultura sólida en el lugar de trabajo y operaciones eficientes mientras trabajan con equipos distribuidos.
Las organizaciones deben mejorar continuamente sus políticas de trabajo remoto a largo plazo.